Crónica: VIÑA GOURMET: EL RETORNO DE
LOS DESAHUCIADOS
¿Qué
tal si les dijera que montar un evento es fácil? Que con trabajo en equipo y
todos haciendo su parte, sería muy sencillo. ¿Me creerían que si les digo que
todos los que conformaron mi grupo hicieron su parte y nadie tuvo que estar
tras del otro haciendo lo que no le correspondía?. Si su respuesta fue positiva
déjenme decirles que se equivocan. El evento es materia por excelencia que te
enseña con quien puedes o no trabajar el resto de la carrera.
Todos empezamos haciendo las cosas con gran
amor, queriendo que el evento sea uno de los más recordados en la universidad.
Pensando en los ponentes más laureados en la materia, queremos que simplemente,
el evento, sea un ejemplo a seguir para los estudiantes que todavía están por
presentar, queremos dejar esa huella en los profesores para que digan “-estos
muchachos se esmeraron, de lejos el mejor evento al que he asistido-.”
No lo nieguen porque saben que es verdad, y así será siempre porque los que de
verdad queremos sobresalir desde el inicio buscamos la forma de llamar la
atención de todos a nuestro alrededor.
Acto
numero 1: ROUGE ONE
Ese primer día de la materia; llegue con altas expectativas de quienes seria mis
compañeros, desde un principio teníamos una idea de quienes seríamos los que
llevaríamos a cabo tan larga y obstinante travesía. De una vez ya estábamos
hablando de que queríamos hacer. La idea principal fue “El lado obscuro del turismo en Aragua”, no piensen mal, no era nada
más que dar a conocer sitios turísticos poco frecuentados en el estado. Luego
derivo a otro tema, “Catados”, la
comida gourmet y los diferentes tipos de bebidas del país, algo ambicioso pero
la imaginación debe volar en tiempos de crisis, y así se fue transformando
hasta que ya para la semana 6 de actividades, dimos con el nombre y el tema que
finalmente, quisimos, odiamos, adoramos y detestamos. “Viña Gourmet”.
Acto
numero 2: THE PHANTOM MANACE
Pasó
tan rápidamente de héroe a villano;
¿Qué profesor es tan malvado para dejar a su suerte y a mitad de semestre a
unos pobres estudiantes que no tienen ni un conocimiento básico de evento? Erick Sánchez, condenable fue su acto
de desprecio hacia nosotros. No nos ayudó a nada, pero si nos dejó una
enseñanza importantísima, no hagas de tu única opción a una persona que no
ejerza su carrera solo porque atiende una local de manicura dentro de la
universidad y que tampoco es responsable con sus estudiantes. A la deriva, sin
norte, sin base, sin saber siquiera que si lo que habíamos hecho estaba
cumpliendo con los parámetros establecidos, o mejor dicho ¿Esos parámetros que
él nos estableció estaban siquiera bien? Nos hallábamos tal cual el personaje
de Billy de Las sombrías aventuras de Billy y Mandy, gritando su clásico “Nos destruirán a todos” pero adaptado a
nuestra situación, “NOS RASPARAN A TODOS,
NOS RASPARAN A TODOS”.
Acto
numero 3: A NEW HOPE
El
día que la profesora maría Eugenia lares nos salvó; Quien no sepa lo que es ver cruzar por la puerta del
salón un ángel de la guarda es que no ha visto a la profesora maría Eugenia
lares. Aquella tez blanca, ojos verdes amarillentos y cabello oscuro junto con
un tono de voz que angelical represento para nosotros la luz al final del
túnel. Simplemente salvo de un destare de proporciones bíblicas a mi grupo.
Desde este particular momento nos ayudó a finiquitar todo lo de nuestro evento;
ese día escogimos fecha, nos asesoró con los ponentes y hasta los exhorto a
cambiar el sitio del evento para hacerlo más cómodo y accesible, miren que
hasta nos dejó al cuidado de otro profesor encargado de esa materia, Randall la
roche, que también formo parte importante del producto final. Entre
presupuestos, consejos y regaños Viña
gourmet volvió a la vida. Más fuertes y decididos estábamos de sacar
adelante (contra el reloj) nuestra idea. La convicción y la audacia, juntos los
vientos de los 7 mares jugaban a nuestros favor. Nada podía salir mal.
Acto
numero 4: THE FORCE AWAKENS
13
de noviembre; dicen la noche
previa a la batalla es calmada, llena de pasividad y frio, donde todos piensan
y la tensión del ambiente es palpable. Luego de varias peleas internas solo nos
centrábamos en afinar detalles; decoración, protocolo, recuerdos, ponentes,
invitados y horario de llegada para el día siguiente. Recuerdo que esa noche
para mí fue de total estrés, tuve 3 sueños diferentes donde el tema central era
lo que ocurriría el día siguiente, no pude dormir como debía, solo esperaba el
despunte del sol para levantarme y acomodar todo para cuando me pasaran
buscando.
14
de noviembre; el día a llegado,
desde las 6 am estuve despierto para recibir al sol, todo estaba listo desde la
noche anterior, mi bolso a reventar de cosas, y mi mama con el desayuno ya
preparado, salgo tal cual correcaminos cuando escucho la corneta del carro de
Jorge, el director del evento, que me vino a buscar. Llegamos a la universidad
y logramos divisas a la decoradora subiendo sus materiales para hacer
visualmente presentable nuestro evento, ese momento me dije “-hoy todo estará bien y va a salir perfecto-.” Bajo de carro y me dispongo a subir a la
oficina donde laboro, al llegar empiezo a vaciar todo en el escritorio para
tenerlo a la mano en caso de cualquier emergencia. Bajo de mi oficina y voy al
sitio destinado a mi evento, subo los 4
pisos que van al auditorio (en ese momento recordé porque odiaba tanto ese
lugar) y me tranquilizo al ver que todo va como debe, eran las 10 de la mañana.
Ya
a la hora del almuerzo, esto hablando con mis amigas de Campus Creativo, y me
dicen que “estoy demasiado relajando como para que mi evento sea en unas horas,
y era verdad, no estaba preocupado, solo me dije “-que pase lo que tenga que pasar-.”
Se
hicieron las 3 pm: hora de abrir
las puertas para que las personas empiezan a llegar, la hora de inicio era a
las 4 pm.
Todos
en sus puestos, recibimos a los ponentes, y al público en general, cada quien
hizo el trabajo que debía, entre risas y vasitos de vino todo estuvo como
debía, al final no importo quien haya hecho más que otro, ni tampoco que
hayamos corrido contra el reloj con todo, que de verdad importo es que al
público le gusto lo que vieron, y lo que escucharon. Uno de los ponentes no
asistió, pero no importo porque solo con lo que presentamos fue extremadamente suficiente
y equilibrado, y así fue, peleas, disgustos, enemistades, abrazos y
agradecimientos de los profesores por hacer un evento fuera de lo común y que
haya gustado desde que inicio hasta que se apagaron las luces del auditorio. Al
final todo pasó como debía pasar, y siempre pasa lo mejor que puede pasar.
Vivimos con la necesidad de querer controlarlo todo y que todo salga perfecto y
esas veces olvidamos que las imperfecciones son las cosas más perfectas de este
mundo. La fuerza estuvo siempre con nosotros y cuando se clausuro el evento fue
que nos dimos cuenta que todo paso como debía y que nada pudo ser mejor de lo
que teníamos.